Violado Derecho a la vida de líderes sociales


Por GermánZapata Vergara
Administrador público
Especialista en Gerencia de proyectos
@GERMANZAPATAV1
gzdistribuciones@gmail.com

El artículo 11 de la constitución política colombiana establece que el derecho a la vida es inviolable. El artículo 12, dice: nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

Sin embargo, en el año 2018; cientos de líderes sociales y defensores de derechos humanos fueron reportados como asesinados, cifra casi equivalente a un muertos por día. Pero peor no puede ser el comienzo de este 2019 donde en solo 7 días, ya 7 líderes habían sido asesinados.

La defensa de la vida; debe ir más allá de una ocupación de las autoridades; debe incluir desarrollo en las comunidades, recuperar su dignidad; situación que no se vio reflejada por Colombia en la pasada asamblea de la ONU.

Nuestro estado es lento, mientras “otros actores al margen de la ley” se disputan territorios que deben ser solo de los campesinos; al estado le quedo grande la defensa de la vida. No podemos justificar la muerte de líderes sociales ni campesinos; debemos fortalecer la paz, la restitución, la justicia y reparación, no permitir que la minería, narcotráfico y cultivos ilícitos; impulsen la muerte y la amenaza en las regiones.

Se evidencian muertes selectivas, crímenes cometidos presuntamente por sicarios, alguien tuvo que pagar un seguimiento, un estudio y al sicario, queremos paz sin impunidad, paz es la vida de nuestros campesinos, de nuestros niños que no solo están muriendo de hambre y de sed, sino también de miedo, porque el miedo mata. Nuestra madre tierra está en llanto.

La revictimización es noticia en este nuevo año, es un comienzo agrio, la tarea del estado no es perseguir delincuentes; es prevenir el delito. El país de la expresión libre, poco a poco desaparece, no podemos retroceder a la violencia atroz; donde se callan a lideres con balas, se amenaza para silenciar testigos, donde la muerte de unos es la impunidad de otros, dónde la justicia es incapaz de resolver crímenes por intereses o por carencia de estructura y una sociedad que parece aceptar la corrupción como algo cotidiano.

El  asesinato de líderes indica que no es algo aislado, sino que existe una estructura que tiene como objetivo no dejar crecer a los líderes sociales. Para detener este atroz, perverso, continuo, selectivo e intencionada masacre a líderes sociales; hay que acudir a la Corte Penal Internacional (CPI).

Loading Facebook Comments ...