Reflexiones de semana santa


Por Germán Zapata Vergara
Administrador público
Especialista en Gerencia de proyectos
@GERMANZAPATAV1
gzdistribuciones@gmail.com 

Dediqué la semana santa para pensar un poco, analizar la situación de nuestro país; desde el punto de vista religioso, político y social; en los tres aspectos tenemos a quienes se creen Mesías y los falsos profetas que con mentira y engaño se ganan la confianza de Sus comunidades.

Estamos llenos de Judas, en nuestras asociaciones o grupos, que solo esperan el momento de la intriga, la calumnia y la traición, sacando provecho del trabajo de los demás por unas cuantas monedas que poco servirán y que es el pueblo el que termina cargando la cruz de nuestras malas acciones.

La gran mayoría son gente buena, que algún día despertará y depositará la confianza a quien sea merecedora de ella o surgirán liderazgos emergentes que con convicción, trabajo honestidad y mucha fe, podrán ser actores transformadores de sociedad.

Desde mi entorno, hago un acto de contrición por Mi país; haciendo las cosas bien, desde Mi trabajo, Mi familia, Mi Comunidad y Mi partido político, como mecanismo de servicio a los demás e invito a todos a construir escenarios de paz, lejos de la polarización aterrizados en la realidad histórica, sin demagogia, pensando siempre en el servicio colectivo.

La inmensa mayoría requiere de Sus líderes para que los gobierne con buenas leyes que los beneficie, son esos líderes los que le han fallado a nuestros campesinos, líderes sociales, indígenas y que hemos convertido el escenario lindo del poder político para servir; en una cueva de ladrones.

De nada sirve acumular riquezas mientras cientos de niños mueren de hambre en el mundo, no somos salvadores ni creo que podamos individualmente lograr el cambio, pero si cada uno de nosotros practicamos las buenas acciones y el servicio al prójimo, logramos poco a poco transformar nuestra sociedad, pero teniendo claro la humildad y el servicio;  “todo aquel que se ensalce será humillado y el que se humille será  ensalzado».

Tenemos la oportunidad de transformar nuestro país,  incluso los que se lo han robado, solo basta con el arrepentimiento y empezar a cambiar; “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra “ pero esa transformación se da si no pecamos más y nos convertimos en multiplicadores de las buenas acciones.

Loading Facebook Comments ...