Demagogia, corrupción e impuestos


Por Germán Zapata Vergara
Administrador público
Especialista en Gerencia de proyectos
@GERMANZAPATAV1
gzdistribuciones@gmail.com 

Colombia viene con un déficit fiscal constante: el presidente Pastrana, que gobernó de 1998 a 2002, dejó un hueco de 7,3 billones; el presidente Uribe, cuyo mandato fue del 2002 al 2010, dejó un faltante de 21 billones; y el presidente Santos, que gobernó hasta agosto de este año, cerró su gestión fiscal con un hueco de 14 billones.

No es fácil entender, que mientras conocemos organizaciones de empresas criminales que se apropian de dineros del estado; se castiga al ciudadano con impuestos, en vez de exigir la devolución de la totalidad de los recursos apropiados por los corruptos.

Somos un país sin memoria; no podemos olvidar los sobrecostos del proyecto de llanopetrol; se desviaron 18.265 millones de pesos; el daño patrimonial cercano a los 17 billones de pesos por sobrecostos del proyecto de modernización de la refinería de Cartagena, los robos por más de 84.000millones del programa PAE; dónde hay alcaldes, gobernadores, funcionarios y servidores públicos investigados; no se puede esperar nada de quien se roba la comida de los niños. Todos estos dineros son producto del pago de nuestros impuestos.

Sin embargo, el gobierno encuentra en la disfrazada ley de financiamiento, la solución a un problema que es gerencial, los malos manejos de la empresa del estado son del ejecutivo; por mala administración de los dineros, pierden el control, delegan mal, o, a lo mejor “bien delegado”, para que ejecuten mal.

Esta medida es regresiva; empobrece la clase media y acaba con los más pobres. El hoy presidente, debió ser honesto con el pueblo en campaña, decir la verdad. En Su momento lo hizo Antanas Mockus y le costo la presidencia, también lo hizo Sergio Fajardo y empezó a bajar en las encuestas, sin embargo, Iván Duque y su mentor siempre negaron lo que hoy proponen, lo hacen con una muy buena obra de teatro, dónde cada uno juega su rol, el presidente, el senador, el ministro y el presidente del senado.

La demagogia; principal caballito de batalla del actual gobierno y su partido; nos usó para conseguir el poder, apelando a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del elector para ganar apoyo, mediante el uso de la retórica, la desinformación y la agnotología, (el estudio de la ignorancia o duda culturalmente inducida, particularmente con la publicación de datos científicos erróneos o engañosos).

Hoy, nos amenazan con ponernos IVA hasta en los “huevos” pero en esa orquesta conformada tienen un actor que aparece como el “salvador” es una perfecta obra de teatro, le sirve para confundir y seguir engañando al ciudadano y de paso subir algunos puntos perdidos en la imagen tan deteriorada que hoy tienen.

La devolución del IVA para pobres, no es más que una trampa Para bobos, no hay devolución, buscan es fortalecer la banca; empresas sin sentimiento y sin alma. Todo es calculado; el mecanismo sería el fast track, para que no alcancemos los colombianos a reaccionar, y si así ocurriera ya habían enviado antes al ministro de defensa a criminalizar las protestas. ¿No creen que estamos a las puertas de una tiranía?

No podemos quedarnos quietos, busquemos mecanismos que nos garantice la seguridad alimentaria. La decisión de extender el IVA a tales bienes y servicios es el mecanismo para la creciente pobreza e indigencia. En este contexto, la carga tributaria adicional que recae sobre las personas de bajos ingresos, agravará su precaria situación o les hará más difícil superarla.

Para incentivar la economía hay que elevar la productividad, incentivar el consumo local, parece que queremos aburrir a nuestros campesinos productores para que alguien se quede con sus tierras. Para sanear el hueco fiscal que viene desde el gobierno de Álvaro Uribe, hay que reducir los robos por corrupción, invertir bien; hay que incentivar el agro, nuestra principal vocación.

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