Caminando de “derecha” a “izquierda”, no avanzamos


Por GermánZapata Vergara
Administrador público
Especialista en Gerencia de proyectos
@GERMANZAPATAV1
gzdistribuciones@gmail.com

Los términos “izquierda” y “derecha” en su sentido político son muy antiguos. En la Revolución Francesa, durante la Asamblea Constituyente establecida para redactar la Constitución del Estado, se reunieron varios delegados quienes aleatoriamente se ubicaron en el recinto con base en sus ideas. Esto dio como resultado la conformación de tres secciones en la sala, cada una sentada de forma separada de las otras.

En Colombia ya estamos marcando los sectores políticos por encima de los partidos; quien aboga por los derechos y libertades de los más vulnerables, es entonces tildado “de izquierda”; quien lo hace por la protección de la propiedad privada y la conservación de ideas tradicionales es catalogado “de derecha”. Peor aún vincular el ser “de izquierda” como quien apoya la subversión y en “la derecha” todo lo contrario.

Colombia fue dominada después de una fuerte guerra entre liberales y conservadores por el oligopolio de estos dos partidos. Hoy, el país está dividido en tres porciones ideológicas similares, el “centro” la “izquierda” y “derecha”.

El expresidente Álvaro Uribe viene dividiendo estratégicamente el país en solo dos sectores, “derecha” e “izquierda”, haciendo uso adecuado de la agnotología; infundió temores en los ciudadanos y poco a poco viene anclándose en el poder, autoproclamándose de honorable y haciéndonos creer que es el “salvador” de un supuesto castro chavismo, inventado por él mismo, pero que no es nada distinto a su misma forma de gobernar, pero con un discurso diferente.

Aprovechando su liderazgo; creo su propio partido denominado Centro Democrático; partido que no es del centro, y que ha querido inducir al ciudadano; que todo el que no esté con él es malo, o es de izquierda, tildando irresponsablemente, incentivando el odio y usando términos peyorativos; de subversivos y de guerrilleros.

La mayoría de colombianos no van a estar todo el tiempo adormecidos por su discurso poético y voz cantarina con dardos de división, para apoderarse de las riquezas propias de nuestros campesinos. Colombia no avanza porque lo tienen intencionalmente en una hamaca; entre la derecha y la izquierda, es decir hacia los lados; Colombia no es solo de dos sectores; también están los independientes.

Un proyecto independiente debe formarse con organizaciones de los sectores sociales, donde los activistas, intelectuales, técnicos y líderes sociales sean incluidos para formular propuestas de carácter político; que defienda la riqueza del campo, al campesino y a nuestra madre tierra; con iniciativas lejos de la corrupción, donde la justicia sea justa, el funcionario público funcione y el servidor público empiece a servir

Caer en el juego de la “izquierda”, a la “derecha” es un error; actuemos con verdadera autonomía e independencia, que nos permita tejer el curso hacia adelante, dónde se reemplacen los conflictos ideológicos obsoletos por las acciones concretas y permita trascender los debates innecesarios hacia los análisis propositivos. No olvidemos que somos nosotros quienes hacemos efectivo, a través de nuestros votos, el derecho constitucional de elegir y ser elegido.

En consecuencia, no podemos caer en el error cíclico, donde se reparten unos cuantos el poder; como ciudadanos debemos promover el avance hacia adelante como nueva visión; aquella que nos haga olvidar las diferencias políticas infructuosas y nos permita poner en el centro del debate, la defensa y reparación de campesinos, desplazados y las necesidades sociales imprescindibles.

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